17 de Octubre

17 de Octubre

jueves, 30 de diciembre de 2010

Una sociedad con menos pobres

Informes de diversas organizaciones coinciden en señalar que desde el 2003 cayeron los índices de pobreza e indigencia

En los últimos meses se han dado a conocer informes elaborados por prestigiosas instituciones y centros de investigación enfocados a analizar la evolución del desarrollo humano y social tanto en la Argentina como en América latina. Desde diferentes ópticas pero con una misma rigurosidad metodológica, la Universidad Católica, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud) coinciden en señalar que desde la irrupción del kirchnerismo en el poder se han reducido los índices de pobreza e indigencia. Claro que a continuación comienzan los matices. Así, la Cepal sostiene que “entre 2006 y 2009, la Argentina (área urbana) redujo la pobreza y la indigencia a razón de 3,2 y 1,1 puntos porcentuales por año, respectivamente” en tanto que la UCA plantea que “la crisis financiera internacional y su efecto recesivo no dejaron de afectar la economía, el empleo y las cuentas públicas nacionales”.

El concepto de desarrollo humano tiene en cuenta factores más abarcativos que el ingreso monetario a la hora de evaluar el nivel de bienestar de los seres humanos. Toma en cuenta también variables como la salud y la educación y las facultades con la que cuentan los diferentes estratos sociales para llegar a ella. De esta manera, al analizar la trayectoria del Índice de Desarrollo Humano (IDH) de los últimos cuarenta años en Argentina el trabajo del Pnud señala que la mejora “fue moderada”. Sin embargo, destaca que “la desigualdad en el desarrollo humano ha tendido a reducirse luego de la crisis de 2001-2002 tanto a nivel nacional como provincial, gracias al acelerado crecimiento económico y a un conjunto de medidas redistributivas y de política social de amplio alcance”.

El estudio de la UCA también elaboró un Índice de Desarrollo Humano y Social y sostiene que “el balance general 2004-2009 deja como resultado un aumento absoluto en índice de 0,6 puntos”. De todos modos, los resultados de este informe revelan que hasta el año 2007 se produjo una formidable recuperación de los índices sociales en los sectores más pobres de la sociedad y que a partir de allí se produjo un freno de esta tendencia. “Es relevante remarcar que si bien la evolución del período 2004-2007 fue claramente positiva (0,7 puntos), esta tendencia se estancó entre 2007-2008 (-0,0 puntos), cerrando finalmente el último bienio con claro retroceso (-0,1 puntos)”, revela el informe.

En el estudio de la Cepal, se indica que la reducción de la pobreza que se observa en general en Latinoamérica obedece fundamentalmente a dos factores: el crecimiento del ingreso medio de las personas y la forma en que se distribuye ese ingreso. De ese modo, destaca que en el caso argentino predominó el efecto crecimiento al encontrar las razones de la reducción de su pobreza. Sin embargo, esto no soslaya el rol que juega el Estado para que se den esos factores. En este sentido, señala que en el caso de Argentina y República Dominicana tantos los ingresos laborales como las transferencias públicas tuvieron “un incremento fuerte” que permitió “una fuerte reducción de la pobreza”. Es por eso que esta institución califica a la Argentina como el país de América latina que más redujo la pobreza en la última década y lo coloca segundo –detrás de Chile- respecto a la disminución de la pobreza infantil.

Queda mucho por hacer.

El trabajo de la UCA se encarga de analizar la evolución de otros índices. Uno de ellos, el de Condiciones Materiales de Vida (Icmv), “permite computar los logros alcanzados por las personas” en lo que tiene que ver por un lado con el hábitat y la salud y por otro con el trabajo y la seguridad social. El otro es el Integración Humana y Social (IIHyS) que mide “el grado de bienestar psicosocial y de confianza política alcanzado por la población”. En una escala de calificación de 0 a 10, en ambos índices se observan comportamientos similares que al de Desarrollo Humano. En el caso del Icmv, entre 2004 y 2006 hubo un fuerte incremento al pasar de 6 puntos a 6,8 pero desde el 2006 al 2009 la marca quedó estancada en 6,7 puntos. Con respecto al IIHyS, durante el período 2003-2007, que la UCA lo califica como el de “mayor progreso socio-económico y político institucional”, la calificación pasó de 5,1 a 5,6 puntos. Pero en los años 2008 y 2009 se estacó en 5,5 puntos.

A partir de estos datos, pero entrando en un terreno más subjetivo, el informe de la UCA concluye que en la actual década se produjo un “espectacular progreso económico y político institucional” que se vio reflejado en “el crecimiento de las exportaciones, la recuperación del mercado interno y el aumento del empleo”. Sin embargo, plantea que continúa faltando “un horizonte estratégico de desarrollo capaz de convocar al conjunto de la sociedad en un proyecto común de nación”.
Otra perspectiva plantea el informe del Pnud al señalar que a partir del actual crecimiento económico se plantea el desafío de “un avance simultáneo en las dimensiones de educación y salud y continuar reduciendo la desigualdad en el desarrollo humano. Las condiciones están dadas y se han alcanzado importantes logros”, concluye.
BAE-26 de diciembre de 2010

martes, 28 de diciembre de 2010

“Parece el Partido Obrero duhaldista”

Aníbal Fernández insistió en que los hechos registrados la semana pasada fueron “armados” y aseguró que “partidos como el PO y otros trotskistas son funcionales”. El canciller Timerman acusó a Duhalde de querer “crear una figura preanárquica”.



La polémica por los incidentes de Plaza Constitución la semana pasada tuvo un nuevo capítulo. “Hay dirigentes de mi partido que están detrás de este tema”, señaló el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y agregó que “pareciera que fuera el Partido Obrero duhaldista”, vinculando a la agrupación de izquierda como funcional al ex presidente Eduardo Duhalde. También el canciller Héctor Timerman fustigó al PO señalándolo como “grupo de choque duhaldista” y al dirigente y precandidato presidencial del Peronismo Federal como artífice de la maniobra desestabilizadora para después poder mostrarse como “la figura salvadora”.

“El tema de la conspiración es fuerte. Yo digo que está armado, que está provocado. Hay punteros reconocidos que están detrás de este tema y hay partidos como el PO y otros trotskistas que son funcionales. Pareciera que fuera el Partido Obrero duhaldista”, fustigó el jefe de Gabinete al partido de izquierda y a Duhalde por igual. La sospecha de una organización premeditada de los desmanes registrados en la estación de trenes de Constitución el jueves pasado, que terminaron con civiles y policías heridos, sigue latente entre los funcionarios del gobierno nacional.

Tal y como lo vienen planteando desde la toma en el Parque Indoamericano hace unas semanas –que terminó con vecinos y barrabravas enfrentando a ocupantes– distintos representantes del Gobierno sostienen la existencia de una planificación de los incidentes para generar inestabilidad política. Con los destrozos y los saqueos del jueves pasado en Plaza Constitución, el argumento se vio reforzado, aunque esta vez se sumó al Partido Obrero por el corte de vías que realizó en Avellaneda en reclamo de la incorporación de trabajadores tercerizados de la ex línea Roca a la planta permanente de la Unidad de Gestión Operativa Ferroviaria de Emergencia, la entidad estatal que administra las líneas estatizadas.

El jefe de Gabinete destacó además que los incidentes sucedieron en un horario en el que hay “un pico de 60 mil personas por hora y eran 200 o 250 personas provocando desmanes” y explicó que “la Secretaría de Transporte ya había aumentado la frecuencia del transporte automotor de forma tal de morigerar el conflicto. Se había buscado una alternativa que había resuelto la vida de los otros 59.800, y los 200 que se quedaron lo hicieron con la vocación de hacer daño”. Por ello, denunció el accionar como un procedimiento de protesta habitual ya que “cada vez que se produce un hecho de estas características, se produce un reclamo por el Ministerio de Trabajo y un hecho de furia paralelo para provocar presión”.

“Yo no creo en las casualidades, sino en las causalidades. Se ha preparado para ser de esa manera. Un señor que está enojado porque no quiere viajar no es un ladrón. Este tipo de cosas no son casuales, son causales, están preparadas para provocar ese desmán”, afirmó Fernández apuntalando su posición. En ese sentido, el jefe de ministros se preguntó cuál era “el beneficio de esas acciones que, multiplicadas por algunos medios de manera bochornosa, buscan generar una situación de esas características o hacer preocupar a la sociedad”.

El ministro de Relaciones Exteriores, Héctor Timerman, también se ocupó del tema. “Duhalde quiere crear una figura preanárquica, como dice él, y utiliza grupos de choque como el Partido sin Obreros para generar este tipo de caos”, acusó, en irónica alusión al PO. A su vez, el canciller agregó que el PO le hacía “el juego” al “capitalismo más concentrado” al convertirse en un “grupo de choque duhaldista”, mientras que definió al dirigente piquetero del PO Néstor Pitrola como “un ñoqui de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires”. Sin embargo, el titular de la cartera diplomática aclaró que no decía que “Duhalde y Pitrola o (el líder del partido trotskista, Jorge) Altamira se junten, sino que se unen en la intención de acciones”. También sumó a la lista de actores que operan en el mismo sentido al “Grupo Clarín y otras empresas de la economía concentrada”.




Pagina 12-28 de Diciembre de 2010

lunes, 27 de diciembre de 2010

La OIT dice que la crisis económica ha reducido a la mitad el crecimiento mundial de salarios

La crisis económica y financiera ha reducido a la mitad el crecimiento mundial de salarios en 2008 y 2009, según un nuevo informe de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT).


GINEBRA (Noticias de la OIT) – La crisis económica y financiera ha reducido a la mitad el crecimiento mundial de salarios en 2008 y 2009, según un nuevo informe de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT).

El “Informe Mundial sobre Salarios 2010/11 – Políticas salariales en tiempos de crisis”, que analiza datos de 115 países o el equivalente al 94 por ciento de los casi 1.400 millones de asalariados en el mundo, dice que, a nivel mundial, el crecimiento promedio de los salarios mensuales cayó de 2,8 por ciento en 2007 (antes del estallido de la crisis) a 1,5 por ciento en 2008 y 1,6 por ciento en 2009. Si se excluye a China, el crecimiento de salarios bajó a 0,8 por ciento en 2008 y 0,7 por ciento en 2009.

El informe señala importantes variaciones a nivel regional en las tasas de crecimiento salarial. Mientras que el crecimiento de salarios disminuyó pero permaneció positivo de manera consistente en Asia y América Latina, otras regiones, como Europa Oriental y Asia Central, sufrieron una fuerte caída.

Doce de 28 economías avanzadas experimentaron una disminución en el nivel de salarios reales en 2008, y siete presentaron esta tendencia en 2009.
“Este informe muestra otra cara de la continua crisis del empleo”, dijo Juan Somavia, Director General de la OIT. “La recesión no sólo ha sido dramática para las millones de personas que perdieron sus empleos, sino que también ha afectado a quienes mantuvieron sus trabajos, al reducir de manera drástica su poder adquisitivo y su bienestar general”.

El informe –el segundo sobre este tema que la OIT publica desde 2008– dice que el impacto general de la crisis en términos salariales a corto plazo debería ser analizado dentro de un contexto de caída en la participación de los salarios en el total de ingresos a largo plazo, una creciente discrepancia entre crecimiento de la productividad y salarios, y una extensa y creciente desigualdad salarial.

En particular, el informe señala que, desde mediados de los años '90, la proporción de personas que reciben un salario bajo –definido como menos de dos tercios del salario medio– ha aumentado en más de las dos terceras partes de los países con información disponible.

De cara al futuro, el informe dice que el ritmo de recuperación económica dependerá, al menos en parte, de la medida en que los hogares puedan utilizar sus salarios para aumentar el consumo.

“El estancamiento de los salarios fue un detonante importante de la crisis y continúa afectando la recuperación de muchas economías”, agregó Juan Somavia. “Estamos frente a un mundo con escasa demanda agregada, grandes necesidades insatisfechas y continuo desempleo alto. Los responsables de las políticas macroeconómicas deben enfocar su atención en el empleo y en los salarios, para así apuntalar la débil recuperación económica y hacer frente a los desequilibrios sociales y económicos de más largo plazo”.

 

Las principales conclusiones del informe incluyen:

  • 50 por ciento de los países han ajustado sus salarios mínimos, bien sea como parte de sus procesos regulares de revisión del salario mínimo, o con el objetivo de proteger el poder adquisitivo de los trabajadores más vulnerables. Esto representa un cambio en relación a crisis anteriores, en las cuales el congelamiento del salario mínimo era la norma.
  • Para los trabajadores con salarios bajos, que corren especialmente el riesgo de caer en la pobreza, existe la necesidad de una mejor articulación entre salario mínimo y políticas sociales y laborales.
  • En países donde la negociación colectiva cubre a más de 30 por ciento de los empleados y lo salarios mínimos reducen la desigualdad en la mitad inferior de la distribución salarial, existe un mayor alineación entre salarios y productividad.
  • La negociación colectiva y el salario mínimo, junto con políticas de ingreso correctamente formuladas, pueden levantar los ingresos de los trabajadores durante la recuperación.



Comunicado de prensa OIT- 15 de diciembre de 2010

jueves, 23 de diciembre de 2010

La CGT y la UIA apoyan el acuerdo pero no quieren limitarlo a precios y salarios





La entidad empresaria y su contraparte sindical ratificaron el interés en avanzar hacia un pacto social. Se reunirán otra vez antes de fin de año. El ministro de Julio De Vido continuará como interlocutor válido del gobierno
 

Las cúpula de la Confederación General del Trabajo (CGT) y la Unión Industrial Argentina (UIA) coincidieron ayer en la necesidad de avanzar en el diálogo social, con los objetivos puestos en la búsqueda de soluciones pendientes en las problemáticas de salarios, precios y la situación social. Así lo informaron al término del encuentro celebrado en la sede cegetista de Azopardo 802, el titular de la CGT, Hugo Moyano y el presidente de la UIA, Héctor Méndez.

Moyano aseguró que “retomamos las reuniones que veníamos realizando con la UIA y hemos evaluado la posibilidad de un acuerdo social que permita contribuir al crecimiento y desarrollo de nuestra economía y a la distribución de la riqueza, y hay absolutas coincidencias en que esto es posible”.

“Hay voluntad en las instituciones que representamos, pero también es necesaria la participación del gobierno. Esto es lo que hemos conversado hoy (por ayer)”, añadió Moyano.

Méndez, por su parte, señaló que “este es el camino que teníamos que recorrer para poder avanzar en el acuerdo social, porque pensamos que la señal más importante es que nos podemos sentar en una mesa cada uno defendiendo legítimanente lo que tiene que defender, pero pensando a la vez en el país, nuestra gente, con más trabajo y mejor trabajo”.

Creemos que la señal es esta: empezar con una agenda organizada rápidamente y avanzar con algo más que un acuerdo de precios y salarios, donde el estado deberá ser la tercera pata imprescindible para que crezca”, agregó.

Consultado por el tiempo establecido para avanzar en el diálogo social, Moyano respondió que “es lógico que cada una de las instituciones converse con sus principales dirigentes y después seguiremos conversando entre nosotros”.
El titular de la CGT sostuvo que “creo que antes de fin de año podemos tener alguna nueva reunión, para ir avanzando sobre el tema, pero el objetivo ya está planteado. El objetivo es llegar a un acuerdo y ahora hay que implementarlo poniendo los temas que nos interesa tratar.”

Acerca de la posición del gobierno, Moyano sostuvo que “por ahora el gobierno ha anunciado a través de la presidenta lo importante que sería este acuerdo”, y destacó que “el hombre con el que tenemos diálogo en el gobierno es el ministro Julio De Vido”.

Tanto Méndez como Moyano desestimaron que en el encuentro de hoy se hayan tratado las versiones periodísticas sobre el porcentaje de aumentos del “30%” y el pedido de bonos de fin de año.

Tras negar Moyano que “el diálogo social se cirscuncriba sólo a precios y salarios”, dijo que “el temario es más amplio porque hay muchos temas que nosostros queremos tratar y que ellos quieren incorporar y después, lógicamente, el gobierno nacional tendrá su participación”.
Por su parte Méndez precisó que “nosotros teníamos hablada de antemano la agenda y veníamos trabajando hace tiempo este acuerdo, en algo más que un acuerdo de precios y salarios, por eso consideramos que es importante la presencia del Estado en mesa del diálogo”.



Tiempo Argentino-23/12/2010

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Con el respaldo de la CGT, Boudou lanzó su candidatura en la Ciudad

Del acto participaron los ministros De Vido y Giorgi. El titular del Palacio de Hacienda calificó de “fracaso” la gestión de Macri al frente del gobierno porteño y llamó a extender el “proyecto nacional y popular” de la presidenta a la Capital.



En el marco de la XL Cumbre del Mercosur celebrada la semana pasada en Foz de Iguazú, el ministro de Economía Amado Boudou ya había deslizado algunas aristas de lo que será su estrategia en el camino por convertirse en el candidato del Frente para la Victoria (FPV) para disputar la jefatura de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires el próximo año.
Boudou oficializó ayer su candidatura y se lanzó de lleno a la carrera por la Ciudad, adelantándose así a las aspiraciones del senador Daniel Filmus y el ministro de Trabajo Carlos Tomada, los otros virtuales precandidatos del espacio kirchnerista.

En la sede del SMATA, Boudou cargó contra el actual jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri. “La Ciudad de Buenos Aires es un verdadero fracaso de gestión”, señaló, y calificó al distrito como “el reino del bache, de la mugre, de la basura y del tránsito insoportable, porque el actual jefe de gobierno no ha sabido administrar el crecimiento de la Argentina”.
Además de las propuestas que deberá realizar para superar las diversas problemáticas de la Ciudad, la campaña apuntará también a echar por tierra la idea que hizo fuerte a Macri en las urnas en 2007: un buen administrador de empresas es un buen jefe de gobierno. “Mientras el gobierno nacional llevó adelante un programa de desendeudamiento durante este difícil año, el jefe de gobierno de la Ciudad tomó deuda al 12,5%, pagando dos puntos de comisión para que la plata esté muriéndose de risa en el Banco Ciudad, mientras los porteños tenemos grandes necesidades de inversión”, puntualizó el ministro.

La precandidatura de Boudou recibió un fuerte respaldo por parte de la CGT. Del acto participaron, además del anfitrión Mario Manrique, titular del SMATA; el secretario general de la CGT, Hugo Moyano; el secretario de Derechos Humanos, Julio Piumato; el titular de las 62 Organizaciones Peronistas de la Ciudad de Buenos Aires, Alejandro Amor y el secretario general de la UOM, Antonio Caló. No faltaron tampoco figuras del Gabinete nacional como los ministros de Planificación Federal, Julio De Vido y de Industria, Débora Giorgi.
Moyano presentó a Boudou como “el mejor candidato” para el sector obrero y lo calificó como un político “joven, inteligente y pintón”. En tanto, Boudou llamó a “constituir una candidatura con el máximo apoyo posible, que tenga como eje el FPV pero que integre también la mayor cantidad de sectores afines posibles”. Así dejó abierta la posibilidad de acuerdos electorales con otros partidos, en especial con sectores de centro izquierda, remarcando la idea de que “el peronismo en la Ciudad no puede ganar por sí solo”.

El titular de la cartera económica aceptó además como posibilidad competir en las internas y recordó palabras del ex presidente Néstor Kirchner para referirse a la variedad. “Dijo Néstor que florezcan mil flores, y está bueno que hayan muchos candidatos para que la oferta electoral del FPV sea lo más consolidada y lo más amplia posible”, afirmó ante la prensa una vez finalizado el acto.




Tiempo Argentino- 23/12/2010


lunes, 20 de diciembre de 2010

El periodismo tucumano y el terror




Un trabajo de dos sociólogos argentinos reveló la complicidad del diario La Gaceta y algunos de sus periodistas –entre ellos, Joaquín Morales Solá– en el transcurso de la primera etapa del Operativo Independencia.

A ello hay que sumarle un análisis comparativo de los escritos de ese periodista, que demuestra la perfecta sintonía entre sus artículos y el plan de acción psicológica de los militares, tanto para la creación y consolidación del “enemigo”, como para el ocultamiento del genocidio en esa provincia y la instalación del concepto de “guerra antisubversiva”.Según Matías Artesse y Gabriela Rofinelli, autores de Responsabilidad civil y genocidio, el diario tucumano La Gaceta tomó la decisión política de informar y promover sistemáticamente las actividades de las fuerzas militares y civiles en la construcción de un “otro peligroso” al que había que destruir”. Aseguran que esa tarea fue desarrollada por el diario y sus periodistas “que en más de una ocasión saludaban y mencionaban con elogios las actividades antisubversivas” y “se involucraron constantemente con la divulgación de los hechos realizados por los miembros del régimen político militar que gobernaba la provincia”.

De acuerdo con lo publicado por La Gaceta entre enero de 1975 y marzo de 1976, los sociólogos analizan que “el ‘enemigo subversivo’ era una realidad que debía construirse por medio del lenguaje escrito y oral, no sólo en los lugares ceremoniales sino con la difusión masiva del diario provincial de mayor influencia en todo el Noroeste del país”. También afirman que “…las noticias del diario ocultan las prácticas de los grupos paramilitares que comienzan a tener una presencia sistemática en pleno desarrollo del operativo (…), nunca se mencionan las decenas de activistas que ‘aparecen’ ejecutados en la vía pública, ni los secuestros y desapariciones”.

En declaraciones efectuadas este año a Daniel Gutman, autor de Sangre en el monte, Joaquín Morales Solá afirmó que “llamaban a La Gaceta, nos decían que habían aparecido cadáveres en tal lugar, nos subíamos a un auto con un fotógrafo e íbamos. Nunca era un cuerpo, sino grupos de dos, tres o más”. No hay registros de que el periodista haya publicado algo sobre esos crímenes.
Más grave aún son los resultados de una comparación de las notas de Morales Solá con las instrucciones militares para la acción psicológica. Estas instrucciones indicaban la forma de manipular la información a fin de crear una “opinión pública” favorable al accionar militar, lograr que la gente viviera como familiar lo que era una irrupción violenta y sorpresiva y legitimaran el genocidio transformándolo en “salvación”.

El 5 de febrero de 1975 el gobierno nacional sancionó el Decreto secreto 261 ordenando el comienzo del Operativo Independencia. A ese documento, el Ejército le endosó la Directiva 333 que desvirtuó todos y cada uno de los instrumentos legales contenidos en el Decreto 261. En esa directiva, se otorgó particular importancia al anexo Nº 4, Plan de Acción Psicológica, con instrucciones enmarcadas en el Reglamento RC-5-1 sancionado por el Ejército en 1968. Ese reglamento fue aprobado por el entonces comandante en jefe del Ejército, Alejandro Agustín Lanusse, durante la presidencia de facto de Juan Carlos Onganía. Era, por lo tanto, ilegal e inconstitucional.
Si correlacionamos estas normativas con algunos textos escritos por Morales Solá resulta sorprendente lo bien que hizo su tarea. Los hechos que describe o relata organizan la realidad ciñéndose siempre a las instrucciones del Reglamento RC-5-1 y el Anexo 4 de la Directiva 333. A una semana de comenzar el operativo, el periodista escribe: “…en la esfera militar emergen las actitudes más críticas a la gestión del gobierno local (…), algunos deslizaron la versión de que dentro de la administración pública hay agentes de la sedición”. El Reglamento propone “crear la imagen de que el movimiento guerrillero ha penetrado en todos los niveles de la sociedad y del gobierno”.

Un párrafo del RC-5-1 propicia “contribuir a aislar a las fuerzas irregulares enemigas, apelando a su función (de los militares) de protectores y guardianes de la paz”. Morales Solá, en sintonía con esa frase, decía que “…la presencia militar ha aquietado las aguas siempre turbulentas y, como barridas por un fuerte viento, han desaparecido huelgas, manifestaciones y disturbios”.

El reglamento dice que se debe priorizar “el contacto personal entre soldados y pobladores civiles; la participación en deportes comunes (…) contribuirán a crear fe en el gobierno legal y evitar el apoyo a los elementos irregulares”. El periodista, al término de una visita a la zona de operaciones, describe: “…algunos soldados hacen gimnasia esperando el partido de la tarde contra un equipo de Santa Lucía. El resultado: 4 a 1, ganan los locales”.
El Anexo 4 también proponía difundir que “frente a un pueblo maduro y consciente que ejerce su soberanía en plenitud, se alzan las minorías que levantando banderas extrañas a la nuestra y esgrimiendo consignas contrarias al sentir nacional, pretenden arrogarse el derecho a representarlo”. El periodista lo interpreta así: “…no hay lugar a dobles interpretaciones: el rumbo de una nueva perspectiva alumbra en el firmamento político de la Argentina” y “…es obvio, a las armas se contestará con las armas mientras otro trabajo caminante de arenas ideológicas irá cortando los canales que sirvieron para la subsistencia física y política de los que intentan la aventura de la mutación nacional”.

Una cuestión central en la represión desatada por el terrorismo de Estado fue el secreto. Los integrantes de las patotas actuaban encapuchados, se identificaban con sobrenombres, operaban mayormente de noche y llevaban a sus prisioneros con los ojos vendados a lugares no identificados, los campos de concentración a los que los militares llamaban Lugar de Reunión de Detenidos.

Lo anterior estaba destacado en las instrucciones del anexo de acción psicológica: “Profundizar la conciencia del Secreto y la Seguridad”. En una crónica de una visita a un vivac militar, Morales Solá cuenta apesadumbrado que “no habrá información porque la disciplina y la prudencia militar indican que sólo el jefe puede hablar en estos momentos y el jefe no está, el general Vilas está de visita de inspección con el general Cánepa”.
Vilas, en su libro inédito sobre el operativo, reveló que apenas llegado a Tucumán se preocupó por formar una “minoría selecta” para lograr el apoyo civil a su cruzada antisubversiva. El trabajo de Artesse y Rofinelli afirma sin eufemismos que esa minoría selecta la integraban “políticos, gremialistas, empresarios, industriales, terratenientes (…) así como los periodistas cómplices que escamoteaban y/o directamente ocultaban los hechos”.
Télam fue intervenida en Tucumán por la inteligencia militar, colocando a su frente a Héctor Cacho D’Agostino, cofundador de Fasta (Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino). Su jefe, Aníbal Fósbery, rector entonces de la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino, fue un hombre importantísimo para los militares que ejecutaron la represión en Tucumán. El periodista Héctor Padilla desempeñó el doble papel de corresponsal del diario La Nación y secretario de Información Pública del gobierno dictatorial de Antonio Bussi.


Ejemplos así abundan.

La difusión de los documentos con los nombres de los integrantes del aparato de la Inteligencia Militar provocó un temblor en Tucumán. Uno de los conductores más conocidos de la televisión tucumana, Osvaldo Cacho García, apareció integrando el Destacamento 142, al igual que otros periodistas de radio (Roberto Álvarez y Eduardo Morales). El caso más patético es el de Ignacio Suárez Ledesma, ex redactor de LV7, emisora de la capital tucumana que, como está probado en la Justicia, integró la patota que en la madrugada del 24 de marzo de 1976 asaltó la sede de Atep (Agremiación Tucumana de Educadores Provinciales). Allí asesinaron al secretario general del sindicato de los maestros y cofundador de Ctera, Francisco Isauro Arancibia.




Miradas al Sur-Domingo 19 de diciembre de 2010

sábado, 18 de diciembre de 2010

El PJ porteño inició la carrera

El ministro de Economía, Amado Boudou, el titular de la cartera de Trabajo, Carlos Tomada, y el senador Daniel Filmus competirán por la jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.


 La carrera por la jefatura de gobierno porteña se precipitó esta semana dentro del kirchnerismo. Dos ministros y un senador  del FPV lanzaron su candidatura. Amado Boudou, Carlos Tomada y Daniel Filmus pelearán, todavía no se sabe si en internas abiertas o no, por representar el proyecto nacional en la Ciudad de Buenos Aires.


Filmus fue el primero en levantar la mano y admitir sus intenciones; a Boudou lo candidateó el jefe de la CGT, Hugo Moyano, el martes; y la Corriente Nacional Martín Fierro pegó el jueves los afiches de Tomada por toda la ciudad. Los tres tienen una extracción política diferente pero intentarán capitalizar los logros de la gestión nacional en la pulseada por el distrito.


También existe un cuarto precandidato, Abel Fatala, subsecretario de Obras Públicas de la Nación, y uno de los primeros en presentarse como precandidato a jefe de gobierno.
Filmus participa con Tomada del espacio de Cabildo Abierto de los Peronistas Porteños, y desde principio de año ambos realizan actividades político culturales todos los sábados en los barrios porteños.


Filmus tiene una larga trayectoria en la ciudad. Fue ministro de Educación porteño durante la gestión de Aníbal Ibarra, y luego lo secundó como vicejefe de gobierno.
Después asumió la cartera educativa a escala nacional durante el gobierno de Néstor Kirchner. Sin embargo, cuando asumió Cristina Fernández, no fue reafirmado en su puesto y pasó al llano. Algunos cuentan que la cúpula del kirchnerismo no lo quiere porque no se cargó al hombro las candidaturas testimoniales, estrategia electoral de Kirchner en las legislativas de 2007. Con un perfil más ligado al progresismo, esta semana compartió una charla con los diputados Carlos Heller, Martín Sabbatella y el ex canciller Jorge Taiana, en la que llamó a la unidad de la centroizquierda.


Por otra parte, los afiches de Tomada que aparecieron esta semana por las calles porteñas llevan la firma de la Corriente Nacional Martín Fierro. Uno de los dirigentes de esta organización, Jorge “Quito” Aragón, sostuvo que el ministro de Trabajo “debería lanzarse”. Y enfatizó: “Sería muy buen candidato, es un activo militante, tiene consenso, es claramente kirchnerista y es uno de los más antiguos en el Gabinete”. Sus seguidores destacan que la característica que distingue a Tomada es su extracción puramente peronista. 


En tanto Boudou, si bien tiene pasado liberal, cuenta con el apoyo de la CGT y su aparato. También cuentan que la misma Cristina Fernández dio el visto bueno. La campaña de Boudou, que se lanzará oficialmente este martes en el SMATA y con sus afiches en las calles, se centrará en relacionar su gestión en el Ministerio con la ciudad






Tiempo Argentino-18 de diciembre de 2010

viernes, 17 de diciembre de 2010

2+2=4



Habría reventa general de tickets de Ferrobaires para el 20 de diciembre. Duhalde habla en Costa Salguero. El pedido urgente de la Rosada a Scioli
  
Un periodista aprende muchas cosas en sus años de oficio, pero quizá lo más difícil sea dar una noticia cuando esta todavía no se produjo. El lunes 20 de diciembre, es decir, dentro de tres días, Constitución puede estallar. Es probable que mucha gente llegue a la ventanilla de Ferrobaires para comprobar que su pasaje no lo lleva a Mar del Plata sino a la decepción, y todo producto de una sobreventa general de tickets. Es probable, también, que toda esa gente se enoje y reaccione mal, y casi seguro que, si esto ocurre, no falten móviles de TV registrando el caos, en una fecha de alto voltaje político y emocional: el aniversario del 19 y 20 de diciembre de 2001.

Uno puede imaginarse la escena, en este ejercicio de algo que podría llamarse “periodismo de antipación”. Todo esto puede suceder o no. Si Dios creó el mundo en siete días, qué no puede deshacer en tres, pero si se analiza la reacción que anoche tuvo Juan Pablo Schiavi, el secretario de Transportes de la Nación -cumpliendo directivas de Julio De Vido y Cristina Kirchner-, enviándole una nota urgente a Daniel Scioli -de quien depende Ferrobaires- para que “se proceda a desocupar por parte de la Unidad Ejecutora del Programa Ferroviario Provincial (UEPFP) y/o Ferrobaires y/o cualquier empresa autorizada por la misma, todas las áreas de las que ocupa en la Estación Terminal Plaza Constitución y aledaños”; y advirtiendo que “el gobierno nacional deslinda todo tipo de responsabilidad ante el comportamiento o hechos que pudieran ser ocasionados por el personal o allegados a Ferrobaires”, hay que reconocer que la versión de la reventa con escándalo fue tomada muy en serio por la Casa Rosada. En ese sentido, la resolución oficial responde a una contextualización evidente: ese mismo lunes 20, Eduardo Duhalde hablará en un acto en Costa Salguero. El afiche convocante, de carácter temerario, está poblado de llamas. Su discurso, últimamente, se centra en la falta de ley y orden. El control operacional de Ferrobaires es atribuido por  distintas fuentes políticas y periodísticas a Eduardo Trezza, un ex menemista luego reciclado en duhaldista con lazos aceitados en la Unión Ferroviaria, sobre todo en el Ramal Roca, de donde salió Pablo Díaz, detenido como presunto líder de la patota sindical que cometió el crimen de Mariano Ferreyra. Precisamente, la muerte sorprendió a Néstor Kirchner indagando sobre la autoría ideológica del asesinato en esos arrabales, donde se mezclan negocios, intereses políticos y violencia barrabravística, de insoslayables
tintes mafiosos.

Que el poder sea paranoico no decreta la inexistencia de conspiraciones. Si esto fuera el guión de una hipotética película, podría resumirse en cuatro pasos:
1) La gente estalla en el hall de Constitución, al sentirse estafada.

2) Duhalde habla en Costa Salguero, como si fuera un estadista.

3) Los canales de noticias parten pantalla y, en simuláneo, dan las dos noticias.

4) Hay descontrol, mientras un hombre promete mano dura para restaurar el orden.

Hay pocas certezas en la vida. Mañana va a amanecer. Esa es una. Dos más dos son cuatro. Esa es otra.

Y todos sabemos, desde pequeños, que las brujas no existen.  




Por Roberto Cavallero-Tiempo Argentino-17 de diciembre de 2010


 

jueves, 16 de diciembre de 2010

Por pan, trabajo y un pedazo de tierra

Cuando los pueblos logran satisfacer la demanda de alimentos, de empleo digno y tierra en cuanto a medio de vida o sitio para construir la vivienda familiar construyen una sociedad más equilibrada. 


Pan, trabajo y tierra son parte del imaginario de los pueblos más allá de nacionalidades o geografías. Cuando los pueblos logran satisfacer la demanda de alimentos, de empleo digno y tierra en cuanto a medio de vida o sitio para construir la vivienda familiar, construyen una sociedad más equilibrada.Cuando esto no ocurre, la demanda social se manifiesta hacia las estructuras del Estado y las instituciones que representan a sectores de la sociedad como los sindicatos, los movimientos sociales, etc. Y esta demanda de los derechos cuando no encuentra la forma de canalizarse, en tiempo y forma, deriva en actos no exentos de violencia, inestabilidad gubernamental o pérdida de calidad institucional.Un acto de violencia no menor es cuando vastos sectores populares y de la clase media son empujados a las migraciones o al destierro. No como una decisión individual, ni fruto del libre albedrío, sino como víctimas de fuerzas oscuras, que empujan a grandes masas de desposeídos a buscar mejores oportunidades en otros países.

El tema no es nuevo ni ajeno a la realidad nacional, regional y de nuestra América Latina. Y podemos decir que en los últimos cincuenta años las migraciones son además un asunto global. Indetenible…

El modelo de consumo, la oportunidad de empleo y las sociedades hedonistas se convirtieron en un Edén para los más pobres o en un verdadero infierno. Basta observar la frontera entre México y los EE UU.Los migrantes provenientes de las provincias fueron y son parte constitutiva del desarrollo de algunas ciudades como Buenos Aires o Rosario; los históricos migrantes provenientes de Europa hacia fines del siglo XIX y buena parte del siglo XX, también contribuyeron a lo mismo y dada la cantidad, fueron parte insoslayable en la construcción de la identidad de los argentinos. En esa línea, les guste o no a algunos, se inscriben los migrantes de los países limítrofes, el aporte económico y cultural de bolivianos, paraguayos y otras nacionalidades, han forjado nuestro presente como antes lo hicieron españoles e italianos.

Los hechos ocurridos en el Parque Indoamericano, separada la paja del trigo en cuanto a los móviles políticos (no demasiado claros por ahora), nos permiten de cualquier forma arribar a algunos asuntos de naturaleza profunda. La demanda es de tierras para construir viviendas, las poblaciones crecen, las ciudades sin oportuna planificación urbana pierden los espacios todavía disponibles bajo el peso de los grandes negocios inmobiliarios (como Puerto Madero) o bajo la presión de la “toma de tierras” (aunque sea de manera impúdica un espacio público).

Escuché decir a alguien por allí que  “la necesidad tiene cara de hereje”.La ocupación del parque en Villa Soldati, más allá de cualquier análisis nos presenta una situación violenta con pérdida de vidas humanas; un conflicto sobre la “seguridad” entre el gobierno de la ciudad y el gobierno nacional; la evidencia de la falta de construcción y/o terminación de viviendas sociales; y una operación más para desestabilizar al gobierno de la presidenta Cristina Kirchner.

Y se presentan situaciones propias de un país en crecimiento que no termina de encontrar las claves del desarrollo y cuya prioridad debería ser la de fomentar la ocupación del espacio interior con fábricas, servicios y economías regionales sólidas.En la ciudad uno de los problemas es la falta de espacio; en la provincia de Formosa, espacio es lo que sobra. Sin embargo, en esa provincia mediante procedimientos leguleyos o la violencia institucional se pretende desalojar, empujar, recortar las tierras de la comunidad Toba Qom. Allá, también los pobres son víctimas de persecuciones y asesinados. Allá “lo que sobra es tierra”…Y como en las últimas semanas los hechos violentos se suceden concatenados, no podemos soslayar de esta modesta reflexión el reclamo de los trabajadores del ferrocarril Roca, la presencia de grupos de choque en Villa Soldati, todos sucesos que dejan una estela inconfundible con nuestro pasado reciente.

Pero como en un mosaico cada parte empieza a “encajar” y ya se vislumbran las partes y el todo. Sin ánimo de reduccionismos ni simplificaciones, nuevamente como en 2008 se perfilan los actores principales.

Por un lado quienes insisten con el espíritu destituyente, descalificador y golpista. Por otro quienes sostenemos al gobierno nacional, constitucional y sus políticas a grandes trazos.Si bien los trabajadores organizados hemos sido consecuentes con los reclamos por trabajo digno, salarios justos, educación y vivienda, no somos ingenuos a la hora de pensar que nos acercamos al proceso electoral de 2011 para ratificar el curso del actual modelo de inclusión y trabajo argentino; a mayor cercanía mayores tensiones.Lo sabemos nosotros y lo advierten los grupos hegemónicos porque los problemas de gobernabilidad de los últimos tiempos, tienen sus raíces en las desigualdades, en la violencia social, en los conflictos callejeros. Pero es altamente peligroso especular con estas cuestiones. En 2001 nos asomamos al abismo, al calor del derrumbe económico e institucional.

Acaso este dramático ejemplo de nuestro pasado despierte la certeza de nuestro pueblo en su futuro; porque no se trata de las “disputas políticas”, está en juego nuestro destino





miércoles, 15 de diciembre de 2010

Pogrom



Cuando yo era chica, mi madre, bolche si las hubo, solía referirse a un misterioso personaje llamado “pequeñoburgués”. A juzgar por el rictus de sus labios, el tamañito del personaje no la enternecía para nada. Además, la mención del pequeñuelo iba siempre acompañada por la palabra “prejuicio”. Un montón de cosas que a mí me encantaban eran desechadas categóricamente por formar parte del “prejuicio pequeñoburgués”. Con el correr del tiempo tuve por fuerza que admitir la existencia real del enanito, y comprender, de paso, que su pequeñez no sólo se relacionaba con su bolsillo, menos abultado que el del gran burgués, sino con las dimensiones de su cerebro. No es que la gran burguesía no tenga cerebro de mosquito, sino que el del pequeñoburgués se empequeñece en la medida misma de su terror a que los haberes se le reduzcan todavía más, y a pasar de medio o cuarto de burgués a pobre entero. La definición del pequeño burgués y de su prejuicio podría justamente ser: alguien con miedo.

¿De qué? De que el diferente no se le vaya a convertir en semejante o, más bien, de que él no se encuentre de buenas a primeras convertido en otro: pobre, negro y feo. Y maloliente, ya que estamos. Cuando Jacques Chirac quiso congraciarse con la mayoría de pequeñoburgueses prejuiciosos que integra su país, aludió a “los olores” de la inmigración. Lo mismo ha hecho Sarkozy con los gitanos, obteniendo como compensación un 60 por ciento de opiniones pequeñoburguesas favorables, y lo mismito, para decirlo en boliviano, acaba de hacer Macri.

La falta de ternura de mi madre hacia el personajito de marras se basaba en cierto conocimiento de la historia. ¿Cómo se arma un pogrom? Atizando el miedo de los pequeños y, créase o no, su envidia: ese judío ropavejero tiene más plata que yo, a ese negro de mierda lo ayudan con planes y a mí no. Siempre hay un Zar o un Führer que echa leña al fuego y siempre los punteros por ellos enviados con el objeto de excitar al pequeñoburgués encuentran las palabras justas para que el temeroso y/o envidioso, en general buen muchacho, buen padre y buen amigo, se vuelva criminal.

Como uno, lo del buen muchacho, un poco se lo cree, la imagen de la policía y de los barrabravas masacrando a miembros de una de las comunidades inmigrantes más solidarias y laboriosas de la Argentina me impresionó menos que la de los honrados vecinos envueltos en la bandera argentina, como durante la Guerra de la Soja. Que hay violencia organizada lo sabemos, pero calibrar la potencia generadora de esa violencia, su capacidad de avivar la que hasta ahora había permanecido en estado latente en el interior de las vísceras pequeñoburguesas ya cuesta más. Si con alguno de los actores de este drama me identifico, aparte de los bolivianos industriosos, es con el médico al que le dio un ataque al corazón cuando le bajaron al pibe herido de la ambulancia con la pretensión de fusilarlo en tierra. Semiataques a menudo han sabido darme cuando los choferes de taxi me prometían cortar a los negros a rebanadas o, solución final, proponían coserles las trompas a las negras para que no siguieran pariendo, pero una cosa es palpitársela y otra verla.

Lo único que me consuela es que a los bolivianos los conozco. Los conocí antes, mucho antes de que vinieran a sembrar los alrededores de nuestra ciudad, trabajando de sol a sol y llenándonos la vida de plantas y verdura barata, lindas santarritas, zapallos cortaditos con paciencia ancestral (el Conurbano tendrá la napa contaminada, pero igual, para ellos, plantar sobre la tierra negra, viniendo de la luna cenicienta en la que han nacido, es un regalo divino).

En los años cincuenta viví de cerca una de las primeras revoluciones latinoamericanas, la del MNR que hizo la reforma agraria en tiempos de Paz Estenssoro y Siles Zuazo. Esa revolución se vino abajo como tantas, pero fue entonces cuando aprendí a admirarlos. Si la definición del enano blanco, también llamado pequeñoburgués, es la de miedoso, la del indio o el cholo boliviano es la de resistente. Un pueblo que ha durado desde el Incario manteniendo el sentimiento comunitario no es tan fácilmente expulsable como lo creen nuestros esforzados patriotas cubiertos de azul y blanco (colores a los que amo demasiado como para que verlos usados para eso no me dé grima). Basta observar a las familias bolivianas distribuyendo sus guisitos de toldo en toldo, o reunidas en círculo y guardando una distancia respetuosa en torno de la viuda de un asesinado, para entender que ese Parque Indoamericano de nombre premonitorio acabará por ser suyo.

Mientras tanto, hemos asistido a nuestro primer pogrom. La Semana Trágica tampoco estuvo mal, pero los que quemaban barbas de judíos eran militantes nacionalistas y niñitos bien.

Estos honrados vecinos de los monoblocks de enfrente se hallan lejos de ser pitucos, no están afiliados a nada, no tienen ninguna ideología, salvo la de aferrarse con uñas y dientes a sus bienes y defenderlos de su enemigo, el negro. Es por eso que marcan territorio meando alrededor, lo cual no torna más fragante la historia.

En cambio puede que la torne más peligrosa: tampoco la baja clase media alemana de los años veinte comenzó por tener ideología; lo que tenía era bronca, desazón y, es claro, miedo. Esta que a nosotros nos ha crecido como un grano, como una excrecencia, esta que traiciona la memoria del abuelo, el que llegó con el monito al hombro, se ha desnudado en público, o, como dicen los psi, ha pasado al acto. Su racismo primario, sus dos dedos de frente y, digámoslo con dolor y temblor, sus evidentes ganas de aplastar cráneos la convierten en una excelente materia prima puesta a disposición del que la quiera usar. Por lo visto, alguien quiere.

Concluyo estas líneas con un sentido homenaje (o un feminaje, para no emplear una palabra que no me corresponde en vista de mi sexo) a la extrañada Silvia Bleichmar que, refiriéndose al jefe de Gobierno porteño, escribió con sencillez: “Esto es El huevo de la Serpiente”.




Por Alicia Dujovne Ortiz -Pagina 12-15 de diciembre de 2010

TOMADA-“El eje pejotismo-progresismo me parece más bien pobre”




Carlos Tomada: –Me he asombrado de que algunos se hayan asombrado por la respuesta de nuestro pueblo en los días del velorio de Néstor Kirchner. Por delante de la Casa Rosada pasaron todos los agradecidos y los beneficiarios del ciclo kirchnerista, las víctimas del terrorismo de Estado, los jubilados, los trabajadores y trabajadoras para los cuales Néstor Kirchner va a ser definitivamente el hombre que les devolvió los derechos, que les defendió los derechos que habían perdido. Y pasaron los jóvenes y las personas con capacidades diferentes, pasaron las trabajadoras de servicio doméstico, pasaron cientos de miles de argentinos y argentinas que fueron a decir “Gracias Néstor”.

Creo que en esa plaza, y en ese pueblo que lo acompañó a Néstor todo el tiempo, surgieron y resonaron palabras que yo sugeriría que las resignifiquemos, que las tengamos muy presentes, las palabras “política”, “dignidad” y “fuerza”. Creo que son palabras de una nueva retórica, tal vez plebeya y popular, conceptos que se nos imponen porque nosotros somos pueblo, y esta es otra vez la hora de los pueblos.


David Blaustein: –En relación a dos conceptos que desarrollaste, el tema de la organización y el de los beneficiarios, mi pregunta es si desde tu ministerio y desde otros sectores del Gobierno no existen centenares de miles de beneficiarios de políticas que quizás aquel otro peronismo del ’40 y del ’50 pudo organizar y respecto de los cuales nosotros, salvo por la CGT y los movimientos sociales, tenemos más dificultades. Cuando vos hablabas de organización, ¿podemos comenzar a debatir qué modelo de organización, qué características tendría?

Carlos Tomada: –Perdón, preguntas difíciles no; yo pedía preguntas amables; que los intelectuales planteen un asunto de organización es un oxímoron (risas). La organización que nosotros tenemos que dar yo no sé si está escrita en algún libro. Este es precisamente el desafío más grande que tenemos por delante. Bien lo decías vos en la pregunta: acá hay algunos sectores que ya están organizados. Creo que hay otros que en términos de organización están en gestión. Y otra vez vuelvo a las obsesiones de Néstor: no es casual que sus dos últimos actos públicos masivos, inmensos, de afecto, fueran el acto en el Luna Park con los jóvenes y el acto en la cancha de River. El movimiento obrero, que tiene una larga trayectoria de organización, está sometido a los cambios de los tiempos, a toda una reflexión sobre su organización, y en ese sentido quiero felicitar a Carta Abierta porque me he enterado que ha sido invitado para intervenir acá Hugo Moyano. Siempre pensamos que ese era un espacio de diálogo que debíamos contribuir a fortalecer y a construir. El otro sector, el que fue al acto del Luna Park, el de la juventud, bueno, este es otro espacio que está en construcción, un espacio que cada vez va teniendo más organización en un marco de una gran heterogeneidad.

Ahora, luego está la cuestión territorial. Yo quisiera dejar alguna reflexión sobre esta cuestión porque creo que en la política se participa desde los Twitter... pero me cuesta imaginar que todo se haga desde esa red social. Esa es una concesión para nuestra generación, pero en realidad creo todavía en el valor del territorio y creo que todos nosotros tenemos que pensar en que llegó la hora de la militancia, llegó la hora de la militancia en la ciudad de Buenos Aires, en donde se va a poner en acto uno de los escenarios fundamentales de la confrontación política el año que viene.

Cuál es nuestra sensación... Creo que ya antes pensábamos que podíamos ganar las elecciones del 2011. Yo quiero decirles que ahora no nos debemos permitir ni siquiera pensar que no podemos ganar en el 2011. Y eso vale también para la ciudad de Buenos Aires. El año que viene en el país van a confrontar por primera vez desde que recuperamos la democracia dos alternativas de país. Nunca han estado tan claramente en disputa no los proyectos políticos sino el poder en la Argentina. Diciéndolo rápido: o lo tenemos nosotros o lo tienen ellos. Eso es lo que va a pasar en 2011. Y eso tiene una especial y espectacular resignificación en la ciudad de Buenos Aires, que es la cabecera de playa del modelo que la derecha plantea, o planteaba, que iba a ser la referencia para poder confrontar con el proyecto nacional y popular que llevaba adelante Néstor Kirchner, y ahora Cristina.

Tenemos en frente una fuerza que ha demostrado claramente su desprecio por lo público, su frivolidad, su mala gestión, después de habernos contado que hacía tres años que estaban preparándose, que tenían todos los planes pensados, y todos los equipos para todas las cosas, un fiasco de su propio fiasco, salvo en lo que son sus negocios: eso lo administraron bien y ejecutaron el 70 por ciento del presupuesto. Ahora, en lo que refiere por ejemplo al presupuesto educativo para la recuperación y mantenimiento de las escuelas, ejecutaron el 7 por ciento. Ese es un modelo exitoso para algunos y mayoritariamente desastroso, humillante, para las mayorías. Y contra eso tenemos que confrontar.


Carlos Girotti: –En nuestras últimas asambleas, y sobre todo a partir de la muerte de Néstor, empezó a plantearse con mucha fuerza cómo hacer para construir aquello que exprese, que contenga todo lo que vos señalaste que hubo en la plaza. Algunos entendemos que esa plaza significó una exigencia de avance. Y que esa exigencia de avance, como vos señalaste, es heterogénea, tiene múltiples afluentes. ¿Cómo creés que hay que hacer para construir una cabecera de playa que intente representar, contener y proyectar aquello que apareció en la plaza como heterogéneo, como diverso?

Carlos Tomada: –Néstor decía últimamente... Le había agarrado un ataque tardío de maoísmo (risas)... Decía “que florezcan mil flores”. Creo que es cierto que estaba otra vez percibiendo el clima y era el tiempo, todavía es el tiempo, de que florezcan mil flores. Que todos aquellos que quieran organizarse, lanzarse, convocar alrededor de distintos ejes, “heterogéneos” decías vos, se vayan dando formas de organización y de expresión. Creo que eso ocurrió, está ocurriendo y seguirá ocurriendo. El desafío es la capacidad que tengamos de que todas estas diversas expresiones de poder popular, de pequeñas construcciones, podamos convocarlas a espacios más abarcativos. Me parece que hay un punto donde seguramente vamos a poder sentar y generar convocatorias muy abiertas, porque este es el desafío que tenemos en la ciudad de Buenos Aires. Creo que debemos procurar generar espacios muy abiertos en los que acumulativamente se pueda encontrar una síntesis de estas expresiones. No me parece que sea mucho más largo el tiempo en el que sigan floreciendo las mil flores: creo que eso ya está en construcción. Ya eso ha dado lugar a una gran apertura y creo que desde los partidos políticos, los movimientos sociales, las distintas organizaciones de intereses particulares, se puede construir un movimiento mucho más amplio y mucho más convocante en la ciudad de Buenos Aires.

(Pregunta indescifrable en la grabación acerca de peronismo, progresismo y “pejotismo”)


Carlos Tomada: –Visceralmente, me siento muy cómodo con el kirchnerismo-peronismo. Me parece que lo de la oposición entre pejotismo y progresismo se empieza a hacer un poquito más fastidioso. Si nos centramos en el eje kirchnerismo-peronismo y a lo otro lo consideramos dos versiones degradadas de sí mismas, me parece que hay mucho para trabajar y para reflexionar en el eje kirchnerismo-peronismo. El eje pejotismo-progresismo me parece más bien pobre, tiene poco para aportar. Hay otra cosa en la que quiero evitar caer: esta idea de que el kirchnerismo es el estado superior del peronismo. En todo caso me parece que es una relación que habrá que ir resolviendo políticamente, si es que es necesario resolver.

Creo que es evidente que Néstor Kirchner fue el que permitió la recuperación del peronismo, un peronismo que estaba, por decirlo suavemente, un poco desorientado y que en todo caso no conmovía ni siquiera a quienes había convocado en toda su historia. Creo que eso se ha recuperado y que si el peronismo continúa teniendo vigencia en la historia política del país, nadie puede dudar de que es por Néstor Kirchner y por Cristina Fernández de Kirchner. Esto plantea la primera contradicción de decir “nació el kirchnerismo”, que fue uno de los gritos que escuchamos, o que yo escuché con algunos más en el velorio de Néstor Kirchner por parte de alguien que pasó caminando, un dato de la realidad que puede ser pensado.

De la misma manera, bajando otra vez al territorio, creo que en la ciudad de Buenos Aires lo que va a estar en juego va a ser el kirchnerismo. Nadie tiene más votos ni arrima más que el solo hecho de definirse como kirchnerista. Vamos a perder, a ganar o lo que sea con el kirchnerismo en la ciudad de Buenos Aires. Esta es la verdad. Y esto habla de lo hecho por un líder que permitió la recuperación del peronismo y que al mismo tiempo le ha dado su nombre a un movimiento que es más abarcativo que el peronismo. Ahí tenemos que movernos. Y no tenemos que preocuparnos por eso: en todo caso, que los de Carta Abierta escriban algunos artículos sobre eso (risas) y nos resuelvan el problema.

*Carlos Tomada: Ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, fue nombrado en su cargo por el ex presidente Néstor Kirchner y nuevamente por la presidenta Cristina Fernández, asumida el 10 de diciembre de 2007. Se recibió de abogado en la UBA en 1973. Realizó estudios de posgrado en Relaciones Laborales y en Problemas del Trabajo, avalados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en las universidades de Castilla La Mancha (España) y de Bolonia (Italia), en los años 1998 y 2000. De su extensa trayectoria se puede destacar también que de 1987 a 1989 se desempeñó como director nacional de Relaciones del Trabajo, y en 2002, como secretario de Trabajo de la Nación. Desde el año 2005 hasta 2006 fue presidente del Consejo de Administración de la OIT.


Contraeditorial-Diciembre de 2010

martes, 14 de diciembre de 2010

Macri- TVR, el duo Soplanacu-Una cosa de locos

Los mismos punteros agitaron las peleas en Soldati y en Lugano



Varios hombres que el jueves alentaban el ataque en el parque, aparecieron ayer en el Club Deportivo Albariño. En ambos barrios se presentaron como “encargados de la movilización de los vecinos”. El caso de “Juan Carlos Gutiérrez”. 
 

La misma escena, la misma persona. El jueves pasado, vecinos del barrio de Soldati se juntaron en la rotonda de Escalada y Castañares pidiendo el desalojo de los ocupantes del Parque Indoamericano y apenas empezada la concentración, un hombre de unos 50 años se bajó del taxi que manejaba, agitó a la gente y alentó el ataque. Ante Tiempo Argentino se presentó como el encargado de la movilización de vecinos, quienes disparaban desde la calle y balcones. Minutos más tarde, el mismo hombre aparecía frente a las cámaras de televisión haciendo una fogata con los cordones de plástico que habían servido para delimitar. Gritaba “¡Acá están sus terrenos!”.
–¿Cómo es su nombre?, le preguntó este diario minutos antes
–Juan Carlos Gutiérrez
–Usted no se llama así.
–¿Qué querés que te diga mi nombre verdadero, nena?

Tres días después, en el barrio de Lugano, el mismo hombre se presentaba en la concentración de vecinos que reclamaban el desalojo de las instalaciones del club Deportivo Albariño, ubicado en los márgenes de Ciudad Oculta, tomado desde la madrugada de ayer por 60 familias de ese barrio y de otras villas de la zona sur. Nuevamente se presentó como un vecino del lugar, aunque se identificó con otro nombre irreal y dijo estar también a la cabeza de los cortes en la Autopista Richieri para que “saquen a toda esta gente“.

Su paso esta vez fue fugaz, pero clave. Cinco minutos después de observar el lugar, dos jóvenes se bajaron de una moto e iniciaron el enfrentamiento. “Los cago a tiros a todos, de frente mar”, gritó uno de los jóvenes colgado desde la reja. Detrás de él llegó una veintena de hombres con la cara cubierta, palos y piedras que los vecinos identificaron como “infiltrados de las barras” y “pibes del barrio Copello”, de Villa Lugano. El enfrentamiento duró cerca de 20 minutos, con piedrazos y algunos disparos sueltos, aunque con un saldo de sólo dos heridos, uno de los vecinos con un golpe de cascote en la cabeza y una nena que recibió un piedrazo del lado de los ocupantes.
El conflicto finalizó cuando un helicóptero de la Policía Federal y 50 efectivos de las Comisarías 48 y 42 de la zona, arribaron al lugar junto a un camión de Infantería, con la indicación, según comentó a este diario el subcomisario Bachman, “de mantener el orden y no desalojar a los ocupantes”.
A pesar de que los vecinos aplaudieron la llegada de la Federal, después de observar que no
iban a sacar a los acampantes, los empezaron a linchar y a presionar: “Escúcheme, ¿por qué no nos da cinco minutos de zona liberada y arreglamos este problema?”, presionaba a un efectivo, uno de los vecinos que estuvo desde el principio a cargo del armado. Aunque se identificó como del barrio, más tarde aclaró que pertenece a Copello y dijo: “Les digo así porque ellos tienen tantas ganas de matarlos como nosotros”.
Desde ayer a la madrugada, alrededor de 60 familias ocuparon las instalaciones del club


Deportivo Albariño, tal como otros grupos lo hicieron en un campo de la antigua firma del Jabón Federal, a la altura de Villa Madero (La Matanza) y en tierras de un frigorífico abandonado en la localidad de Bernal, partido de Quilmes.
Como en el Parque Indoamericano, la toma en Lugano tenía como protagonistas a familias jóvenes que pertenecen al estrato inferior de las zonas marginales: los inquilinos de cuartos en las villas.
Si bien en esta oportunidad los ocupantes llevaron a cabo la toma impulsados por la resolución favorable al conflicto en el Indoamericano, no es la primera vez que se intenta ocupar esa cancha situada en avenida Castañares y Santander y perteneciente al ente residual que administra los ferrocarriles estatales. Según Miguel Torres, el sereno del predio, y los vecinos de Ciudad Oculta, hubo al menos tres intentos en los últimos dos años. Siempre fueron desalojados por la policía. En ese sentido, ayer el juez federal Daniel Rafecas determinó la “desocupación pacífica”, pero al cierre de esta edición la policía no había recibido la orden de actuar.



Tiempo Argentino-14 de diciembre de 2010

lunes, 13 de diciembre de 2010

Adolfito





Soldati es un combo de aristas desafiantes. Cada uno de sus componentes encierra la trampa de que el análisis lo privilegie muy por sobre los demás, perdiéndose de vista la necesidad de una observación conjunta porque, sólo al cabo de ésta, se podrá determinar qué es lo principal y qué lo accesorio (una vez apartado que lo sustancial son los muertos).

¿Lo que primero cuenta es el repugnante discurso de Macri y el modo en que ese vómito racista alentó, podría suponerse, el clima de violencia? ¿Es que las agresiones fueron provocadas por grupos de choque ligados al PRO, según parece confirmarse a medida que pasan las horas? ¿Debe priorizarse, en cambio, que hay un estigma de policía brava que funciona como órgano virtualmente autónomo a ciertas horas de necesidad de represión?

¿Corresponde más bien apuntar lo sucedido como manotón de ahogado de una derecha a la que hoy por hoy le queda únicamente agarrarse de lo imperioso de “poner orden”, como dijo El Padrino? ¿Habría alguna maniobra de desestabilización? ¿Hay severas deficiencias del kirchnerismo en sus políticas sociales inclusivas, bien que sin punto de comparación con los errores y horrores macristas? Estos interrogantes tienen mucho de retórico porque las contestaciones suenan implícitas. Pero hay una conclusión que las engloba a todas desde el más estructural de los análisis. Lo cual no significa que el periodista tenga las réplicas adecuadas. Sí, que pretende acertar con las preguntas.

La retórica de Macri es efectivamente asquerosa pero nadie puede decir que no estaba avisado de las características del personaje empezando, claro, por quienes lo votaron. Y por quienes, sin haberlo hecho, se reservaban alguna duda acerca de si obraría como auténticamente es; o si, aunque sea, intentaría dibujar otra imagen, surtido de equipos “técnicos” que por obra de una administración ejecutiva, y bien vendida, habrían de demostrar eficacia. Nada de eso sucedió. Nada. Su gestión como intendente es un desastre, cualquiera sea la mira desde donde se lo juzgue. Puede ser el estado dramático de los hospitales y las escuelas; el show anárquico de las bicisendas; los cambios de mano de calles y avenidas que, de acuerdo con sus resultados, no parecen responder a criterio alguno de planificación centralizada; los conflictos continuos por la recolección de la basura o, precisamente, la carencia absoluta de una mínima política de vivienda. Cuánto más. Encima de todo eso, les sacó las incertidumbres a quienes suponían una construcción de retrato derechoso más progre, menos porno, más a la chilena. Macri montó una patota, la Unidad de Control del Espacio Público (UCEP), a fin de limpiar de indigentes rincones de la ciudad. Está en serios problemas para desmentir que armó un sistema de espionaje sobre opositores y tropa propia.

Se queja de que no le votan el Presupuesto y amenaza con adelantar las elecciones por ese motivo, mientras en paralelo su fuerza retacea la aprobación al gobierno nacional. Se le divide el PRO porque estaría dispuesto a lanzar doble candidatura y busca cómo excusarse, si hace eso, tras haber denostado las postulaciones testimoniales del kirchnerismo en 2009. Y ahora, baja la línea de que en Soldati se condensa la catástrofe de tanto boliviano, peruano y paraguayo que se vino a su ciudad blanca. En síntesis, un grandísimo pato criollo que está donde está por las carencias y miserias de la progresía porteña otrora gobernante, hay que decirlo; como por las papas que Bianchi le salvó en Boca, hay que decirlo. Un fenómeno de ineficiencia que, sin embargo, lleva a interrogarse en torno de la cantidad de gente que podría seguir confiando en él porque, disculpe el señor, hay unos pobres en el recibidor.

En Página/12 del lunes 22 de noviembre pasado, Rodolfo Yanzón, abogado de la Fundación Liga Argentina por los Derechos Humanos, bien lo escribió tras el anuncio de que el macrismo destinaría unos 100 millones de pesos menos al Hospital Garrahan, porque sólo el 15 por ciento de las consultas habría provenido de habitantes porteños: “La atención de la salud no puede estar subordinada a la procedencia de los afectados (...) El huevo de la serpiente en una de sus caras más crudas: el desinterés por cualquier gesto solidario, el menosprecio a todo aquel que sea distinto, incluso cuando la diferencia sea una avenida de por medio. ‘Va a estar linda Buenos Aires’, diría Micky Vainilla, con su bigotito adolfesco y su brazo derecho extendido hacia los carteles negros y amarillos”. Eso es Macri, pero sigue vigente el dilema de a cuántos representa siendo que, frente a Soldati, redobló la apuesta de pasarles la factura a morochos de países vecinos.

La versión más creíble de lo acontecido es que hay una industria, al parecer próspera, alrededor de las villas y terrenos ocupables de la ciudad. Grupos financieramente potentes envían a los pobladores más desesperados de las villas a ocupar espacios públicos. Después cobran un subsidio que (se) reparten entre esas tropas de especulación inmobiliaria, ligadas también al eventual negociado de la entrega de títulos para quedarse con los terrenos a precio vil. Más todavía, nadie se tomó el trabajo de desmentir que, desde el principio de la toma, hubo al frente un pesado –“el comandante” Rodríguez– que responde o supo reportar a Macri.

Nada de todo esto exime de responsabilidad al gobierno nacional a propósito de no terminar de encontrarles la vuelta a las acciones autárquicas de la Federal, ni a su anomia frente al déficit de viviendas en el área metropolitana central. En esa explosividad urbana se mete además un narco de media o baja estofa, usado discursivamente por la derecha para contar que se nos vienen Brasil, las favelas y la territorialización sin Estado. La apuesta, grosera, es al miedo de sectores de clase media que, con el aporte de los medios periodísticos al frente de una oposición que de otra manera no existe, se sumarán por inercia al juego de matar bolivianos y adyacentes. Y de ahí para arriba, ver si queda el solitario resquicio de joder al Gobierno para restarle chance electoral en los grandes centros urbanos. Comenzando, claro, por Buenos Aires. Es la vidriera mediática. Es la técnica para entender que en el conurbano haya vencido (por agregadas deficiencias de oponente, aclaremos) un candidato que por toda ideología recitaba “alika-alika-alikate”.

El Gobierno continúa sin encontrarle solución a la incrementada paradoja de que el crecimiento económico y de consumo complejiza el panorama, porque es cierto o asumido que la periferia miserable es menos miserable que la miserabilidad de origen. Y que previo a eso, sus deudas inclusivas son importantes a pesar de que el rumbo macro es correcto. O el mejor de lo que hay. Lo principal está ahí: en que son cientos de miles sin techo, y que debe dárseles satisfacción de algún modo. Está ahí y en que, apartados los insufles de espectacularidad mediática, esta vez se notó, en las declaraciones de “la gente” –del parque ocupado y hasta de los monoblocks contiguos– cierta sensibilidad acerca de que derecho a la vivienda tenemos todos. ¿O alguien supone que sólo cuentan las declaraciones racistas que se escuchan en los medios?

A algunos les falta la respuesta. Y a los otros, que la respuesta no sea sacarse negrada de encima porque, parece intuirse, con eso no alcanza para excusar que como gestionadores son una calamidad. No les basta ni con casamientos pomposos, ni con haber zafado de tragarse el bigote en la fiesta.



Por Eduardo Aliverti-Pagina 12-13 de diciembre de 2010

domingo, 12 de diciembre de 2010

Se largó la disputa por el salario y los gremios ponen el 2010 sobre la mesa


La UIA y la CGT defienden el pacto social pero consideran que el terreno para fijar la pauta son las paritarias por sector. Los industriales bregan por un mesurado 18%. Los sindicatos apuntan a los formadores de precios y reclaman hasta un 28%.


Diciembre, se sabe, es mes de balances. Sin embargo este fin de año 2010 encuentra al Estado, a las centrales sindicales y a las entidades patronales, lejos del presumible sosiego veraniego.

Las paritarias 2011 y  la posibilidad de acordar un pacto social actúan como la caja de resonancia para cualquier declaración.  Las negociaciones están influidas por lo que fueron las paritarias durante el año que se despide. Vale ese análisis para evaluar  las expectativas de cada una de las partes de cara a lo que viene.

Como siempre pasa, los acuerdos vienen precedidos de un tire y afloje de posiciones que precede en varios meses a la homologación de los convenios. El ambiente se va llenando de declaraciones, de números y especulaciones. Los bancarios nuevamente abren la ronda y ya tuvieron sus primeras reuniones formales con las respectivas cámaras patronales.

Tiempo Argentino pudo recabar de fuentes cercanas a los hombres de la mesa chica de la CGT cuál será la estrategia: “La filosofía del núcleo duro de la CGT para encarar el tema salarios es, en primer lugar, dejar en claro que más allá de la conformación de un pacto social, los acuerdos salariales se van a discutir y resolver en paritarias; cada gremio con cada patronal”, y agregan, “no vamos a meter cada discusión en esa mesa. La CGT va a participar de un pacto social, pero ahí no vamos a firmar ni acordar ninguna cifra. El año pasado, por ejemplo, en la alimentación se llegó a picos de aumento del 50%, ¿cómo la CGT va a fijar una pauta si en muchos casos particulares los empresarios están dispuestos a acordar cifras superiores? Sería un contrasentido. La definición pasa por establecer una política frente a la inflación. Si va a haber un incremento de precios de un 25%, entonces queremos cerrar en promedio un 28%. Siempre hablando de un promedio… Hay casos que vienen muy retrasados.”

Lescano, hombre fuerte de Luz y Fuerza, sostuvo que: “Si bien hay que ayudar al gobierno para lograr un pacto social, hay sectores que estamos más atrasados. Nosotros el año pasado cerramos con un 22% y finalmente los principales gremios llegaron a un 28% o un 35%, me quedé corto, ahora la  UIA esta diciendo que el aumento debería ser de un 18%, eso es imposible. Nosotros queremos entre un 20 y un 25%.”.

Por los bancarios, Berrozpe tiene varios puntos agendados: “Nosotros vamos a reclamar que la patronal cumpla con los acuerdos pautados, que los desconoció. En primer lugar el problema del impuesto a las ganancias porque nuestro inicial conformado ya está en $ 4495, luego el pase de los call-centers a convenio bancario que también fue incumplido y los adicionales que suman un 5% o 6%. Nosotros queremos un pacto social pero no puede ser sobre la base de los incumplimientos de los acuerdos ni tampoco es aceptable la propuesta de la UIA de un 18 a 20%.” 

UNA POLíTICA DEFINIDA.

Las paritarias como lugar de acuerdo entre los trabajadores y los empleadores, es un producto de la agitada Argentina post crisis de 2001 y han sido recuperadas como emblema de la política laboral de la era Kirchner. Esta fórmula reúne en una mesa a representantes de una y otra parte en igual proporción (de ahí su nombre), que debaten y acuerdan cuestiones salariales y no salariales.

Durante décadas “las paritarias” eran la posibilidad con la que contaba el movimiento obrero de bregar por sus reivindicaciones y acceder a importantes conquistas, fue así hasta el golpe del ’76. Por esto, la mayoría de los entrevistados sienten que desde 2003 en adelante se abrió un nuevo ciclo en que, más allá de claroscuros, como la permanencia de muchos institutos legales hijos de la flexibilidad, hay mayor espacio para la disputa y el logro de mejores condiciones para los trabajadores.

Hoy, después del proceso de franca recomposición salarial que va del año 2003 a 2007, y de las  turbulencias de la crisis 2008-2009 llegamos a un 2010 en que el crecimiento de la economía proponía un buen clima para el debate en torno al salario. Un clima de crecimiento que, según todos los pronósticos, se va a sostener.

EL 2010 COMO ESPEJO.

Durante la primera mitad del año, según datos del Observatorio de Derecho Social de la CTA, el Ministerio de Trabajo homologó 977 negociaciones paritarias, 421 circunscriptas a cuestiones salariales. Para agosto las ramas que son referentes, por su peso en la producción, ya habían cerrado las negociaciones salariales en una amplia franja que va del 21% de los estatales al 35% de la alimentación. Hoy se calcula que el número final de homologaciones firmadas por el ministerio va a rondar las 1500.

Las negociaciones 2010 comenzaron signadas por varios hechos. El primero fue en noviembre de 2009, cuando en la XV Cumbre de la UIA se puso un tope del 15% de aumento salarial antes de cualquier discusión. En febrero, el gobierno nacional puso su propia referencia con el 23,5% de aumento otorgado a los docentes. Con la cancha así marcada,  los bancarios abrieron la ronda acordando un aumento del 25% que parecía marcar el techo para las aspiraciones de los trabajadores, cuando en realidad, si tenemos en cuenta las posteriores negociaciones, más bien funcionó como un piso.

Pocos meses después, los mismos bancarios se encontraban en lucha contra el incumplimiento de los acuerdos. Otros sindicatos atravesaron el mismo problema: “El Ministerio de Trabajo ha tenido que intervenir activamente en dos ocasiones para ayudar a zanjar las diferencias y hacer que se respetara el Convenio que rige al sector”, señala Enrique Marano, secretario general de los gráficos. Por su parte, Camioneros cerró recién en junio, tras unas negociaciones que calificó de “muy duras”, en un 26%.  Para finales de junio gremios como curtidores y alimentación ya habían marcado una nueva referencia, del 49 y el 35%, respectivamente. En julio la aguja volvió al centro con los telefónicos cerrando en un 30% y los mecánicos de SMATA en un 25%.

Con el correr de los meses, los aumentos fueron nominalmente más altos. Esto se atribuye a un mercado laboral fragmentado, en el que hubo sectores que discutieron el Impuesto a las Ganancias y otros que recompusieron su salario a duras penas, sobre un extenso terreno perdido. Esta fragmentación incluye el casi 40% de empleados no registrados. Adelantándose al debate, los sindicatos apuntan a la remarcación de precios por parte de los empresarios lo que, aseguran, va licuando el salario. Consultado por Tiempo, Funes de Rioja, histórico abogado de la UIA, puso sobre la mesa  el argumento patronal y sus propias aspiraciones: “Lo primero que hay que señalar es que los incrementos salariales otorgados en las últimas tres paritarias estuvieron por encima de la inflación, tomando en cuenta cualquier medición. Incluso por encima de la recuperación del poder adquisitivo en toda América Latina. En segundo lugar, hay que señalar que en 2010 los incrementos estuvieron entre un 30 y un 35% pero las mediciones más altas señalan una inflación del 25%.”

El discurso empresarial renueva  el pedido de cautela: “Se ha perdido competitividad de la industria por factores tanto internos como externos, el aumento no fue sólo de salarios sino también de materias primas y otros insumos de la industria. No tenemos que caer en una dinámica de profecías autocumplidas, necesitamos moderación y responsabilidad.” Sin embargo,  los sindicatos sobre la base de  los niveles de ganancias de las empresas aspiran  a una mejora sensible.

 
Tiempo Argentino-12 de Diciembre de 2010