17 de Octubre

17 de Octubre

miércoles, 5 de enero de 2011

La equidad distributiva es la mejor desde el último gobierno de Perón

A partir de 2003 se inició un cambio en el patrón distributivo que revirtió el proceso de concentración de la riqueza que comenzó a partir del golpe militar de 1976. Pese a todo aún y queda mucho camino por recorrer para reducir la desigualdad.


Por primera vez desde la recuperación de la democracia, la economía argentina logró revertir la tendencia histórica a la concentración en la distribución del ingreso inaugurada con la dictadura militar de 1976, encaminándose hacia los niveles existentes previos al golpe militar que le arrebató el poder al peronismo.

De acuerdo a datos oficiales, el 10% de las familias de menores recursos recibieron en el tercer trimestre de 2010 ingresos que son, en promedio, casi 17 veces menores a los del 10% de los hogares más ricos.
Esa misma brecha era de 12 veces en el año 1975, y tras la hecatombe que sobrevino a la salida de la Convertibilidad alcanzó su pico máximo de desigualdad: 32 veces.


Aunque los expertos reconocen que todavía persisten niveles altos de desigualdad en la distribución de la riqueza que genera el país, desde el tercer trimestre de 2003 se inauguró un ciclo económico que permitió un cambio de patrón en el comportamiento de los indicadores sociales ligados a la equidad distributiva.

El Coeficiente de Gini es un indicador económico homogéneo utilizado en todo el mundo para medir la desigualdad de ingresos existentes entre las distintas capas sociales. Este indicador tiene una escala que va de cero a uno, en donde cero se corresponde al grado máximo de igualdad (todos perciben el mismo nivel de ingresos) y uno equivale a la perfecta desigualdad (una
persona acapara todos los ingresos y los demás ninguno).
Tomando como referencia los ingresos monetarios totales de los hogares de la ciudad de Buenos Aires y 24 partidos del Gran Buenos Aires para un período que va desde 1974 hasta la actualidad, la estimación muestra que para el segundo trimestre de 2010 el coeficiente se ubica en 0,394, es decir, el nivel que más se acerca a 1974, cuando bajo el breve tercer período de gobierno peronista, el indicador alcanzaba a 0,357.

Entre un extremo y otro de la línea de tiempo, el indicador osciló entre el estancamiento y la aceleración de la desigualdad.

En efecto, hacia octubre de 1982 ya era notorio el deterioro en materia social producido por la política económica de los militares, lo que llevó a que el coeficiente de Gini se ubique en 0,418.
Pese a la recuperación de la democracia bajo el gobierno de Alfonsín, la inflación y el peso creciente de la deuda externa llevaron a un empeoramiento en los niveles de la desigualdad: 0,450 en octubre de 1989.
Sin embargo, va a ser tras la salida de la Convertibilidad que inauguró el menemismo y continuó el gobierno de la Alianza cuando se alcance el mayor grado de desigualdad entre los habitantes locales (0,476).

La Argentina fue, tradicionalmente, uno de las naciones latinoamericanos con mejores indicadores sociales, donde la pobreza y la desigualdad eran relativamente bajas en comparación con otros países de la región.
Sin embargo, el modelo económico impuesto por la dictadura militar inauguró un camino de deterioro social constante, que luego se fue profundizando durante  los gobiernos democráticos que continuaron políticas en el campo económico de características similares.


Tal como lo indica un reciente documento de trabajo elaborado por el Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (CEDLAS), a cargo de los investigadores Walter Escudero y Sergio Petralia, “en los últimos 30 años la Argentina experimentó drásticos cambios en su distribución del ingreso, donde predominó mayormente un largo período de aumento de la inequidad y la pobreza, con un escenario de recuperación luego de 2003”.
En este sentido, la investigación indica que en las últimas tres décadas, y coincidiendo con las crisis, la clase media perdió su predominio social y empezó a crecer la pobreza.
 

lunes, 3 de enero de 2011

El plan Conectar Igualdad ya entregó 358 mil netbooks a alumnos del país

Se cumple así con casi dos tercios de lo establecido en la primera etapa del programa, que para 2012 habrá distribuido 3 millones de PC portátiles en toda la Argentina. En marzo estarán cubiertas casi 1900 escuelas.

 


El programa Conectar Igualdad, por el cual se entregarán cerca de 3 millones de computadoras a alumnos de la Argentina, culminó 2010 con el reparto de 358.227 netbooks en las principales ciudades del país. Este número representa el 62% de cumplimiento de su primera fase, que finalizará en marzo de este año y prevé alcanzar 577.175 máquinas entregadas.
La información fue publicada en el sitio web del plan del Estado Nacional <www.conectarigualdad.gob.ar>, que permite ver el avance del mismo en tiempo real.


Según informó la agencia Télam ayer, en las modificaciones al Presupuesto nacional 2010 para aplicar durante 2011, se prevé que el programa cierre este año con el 90% de cumplimiento de la totalidad. El resto se completará en la tercera etapa, pautada para 2012. Este programa fue creado en abril pasado, mediante el Decreto 459/2010, y además de proporcionar PC portátiles a los alumnos establece la elaboración de “propuestas educativas con el objeto de favorecer la incorporación de las mismas en los procesos de enseñanza y de aprendizaje”. Entre sus objetivos se destaca la reducción “de las brechas digitales, educativas y sociales”.

A días de su lanzamiento, el ministro de Educación, Alberto Sileoni, había aclarado que la netbook “no sustituye la magia que el docente puede tener frente a sus alumnos y no sustituye a los libros”. Expertos en la materia aseguran, incluso, que el uso de la tecnología fomenta la lectura. La reconocida investigadora Nora Sabelli, miembro del Consejo Asesor del programa Conectar Igualdad, dijo hace poco en una entrevista a Tiempo Argentino que por su experiencia “en las escuelas donde se utiliza bien la computadora, los chicos sacan más libros de la biblioteca de los que sacaban antes, porque quieren aprender”.

El plan prevé finalizar el primer trimestre de 2011 con netbooks distribuidas a 521.431 alumnos y docentes de 1893 escuelas. Aunque en términos globales la primera fase se cumplió en casi dos tercios, en algunas provincias está muy cerca de su concreción. En Tierra del Fuego, por ejemplo, se ejecutó el 97% de la primera parte, lo que equivale a la entrega de 2062 unidades. En Tucumán, se entregaron 21.456 (84%), en Catamarca se alcanzó el 80%, con 5687 equipos, y en Santa Cruz se repartieron 4329 unidades (79%), con lo que se acercaron más al objetivo. En la provincia de Buenos Aires, la más populosa, y donde se terminarán entregando cerca de 1 millón de netbooks, se concretó la distribución de 138.902 equipos, el 61% de la primera etapa.<